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Correr: ¿causa artrosis o te protege? La verdad que pocos te cuentan

“Doctor, ¿es cierto que correr me va a acabar las rodillas?” Es una de las preguntas que más escucho en mi consulta de ortopedia en Tijuana. Y la respuesta suele sorprender a mis pacientes, porque va en contra de lo que la mayoría cree.

El mito que todos repiten

Existe la idea muy extendida de que correr desgasta las rodillas y termina causando artrosis. Suena razonable: el impacto repetido, kilómetro tras kilómetro, parecería castigar la articulación. Pero cuando revisamos lo que dice la evidencia, el panorama cambia.

Lo que realmente muestra la evidencia

Voy a ser directo con lo que sé como cirujano artroscópico. En corredores de ultramaratón o de distancias superlargas, algunos estudios sí reportan que llegan a desarrollar algo de artrosis. Pero eso no es lo común, y hablamos de casos extremos de volumen e intensidad. Para la persona que corre de forma habitual y razonable, la historia es distinta. De hecho, es más fácil desarrollar artrosis por sedentarismo y obesidad que por el simple hecho de correr. Léelo de nuevo, porque es importante: quedarse quieto suele ser peor para tus rodillas que salir a correr de manera sensata.

Por qué el movimiento protege la articulación

Esto tiene una explicación. El cartílago de tus articulaciones no tiene riego sanguíneo directo, así que se nutre del movimiento. Cuando te mueves, el líquido dentro de la articulación circula y lleva nutrientes al cartílago. El sedentarismo, en cambio, deja a esa articulación sin ese estímulo que la mantiene sana. A esto se suma lo que ya expliqué sobre el peso: el sobrepeso y la obesidad no solo aumentan la carga sobre la rodilla, también favorecen procesos inflamatorios que dañan el cartílago. Correr de forma adecuada ayuda a controlar el peso, y ahí tienes otro beneficio para tus articulaciones.

Entonces, ¿puedo correr sin preocuparme?

Correr bien orientado es, para la mayoría de las personas, un aliado de la salud articular y no una amenaza. Dicho esto, cada cuerpo es distinto. La técnica, el calzado, la superficie, el volumen de entrenamiento y las lesiones previas influyen en cómo responde tu rodilla. Si ya tienes una lesión conocida, dolor que no cede o antecedentes en la articulación, vale la pena revisar tu caso de forma individual antes de aumentar tu carga de entrenamiento.

Cuándo acudir a valoración

Si al correr o después de correr presentas dolor persistente, inflamación o sensación de bloqueo en la rodilla, conviene identificar la causa. No para que dejes de moverte, sino para que lo hagas de la forma correcta para tu articulación. Mi prioridad siempre es que mantengas tu actividad el mayor tiempo posible, con la articulación protegida.

Referencia

Para quien desee profundizar en el tema, comparto la referencia bibliográfica:

Running and Knee Osteoarthritis: A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Sports Med 2017 May;45(6):1447-1457. doi:10.1177/0363546516657531.Epub

Dr. Iván Águila LedesmaOrtopedista y Cirujano Artroscópico | Tijuana, B.C.
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